sábado, 16 de febrero de 2008

Organizaciones que Aprenden en crisis. El momento de la verdad. ¿Será que si era Inteligente o se decía inteligente?


Me hace mucha gracia escribir éste artículo en el estado emocional en el que me encuentro, estoy muy molesta vamos a ver que sale: Esta mañana un amigo, mentor y compañero de trabajo me pidió que reencuadrara una situación conflictiva en la que estoy involucrada que muestra un caso crítico de comunicación organizacional. Lo interesante es que yo lo respeto muchísimo a él y mi molestia era tal que hasta me comporté grosera cuando sugirió semejante cosa: ¡Imagínate que reencuadrara la situación que me produce la mas profunda rabia y donde fui injustamente maltratada!, gracias a Dios mi amigo me conoce lo suficiente para saber que no es nada personal contra él, y la verdad es, que tampoco mi reacción tiene nada personal contra la persona que realizó la acción que me perturbó. Después de mi pataleta habitual ante éste tipo de cosas y algún veneno repartido, todavía tengo suficiente energía para escribir ésto. Es el momento de aprender.

La primera metáfora que se me viene a la mente tiene que ver con la diferencia que hay entre los síndromes y los síntomas, un síntoma es una manifestaciones aislada que pudiera o no estar asociada a una enfermedad y un síndrome es un conjunto de síntomas que juntos sugieren la existencia de una patología. Ej.: Mi hija tose mucho pero no siempre que tose tiene neumonía. Cuando abordamos situaciones de conflicto en la organización lo primero que podemos hacer es intentar verificar si la situación es un síndrome o si en realidad estamos solo frente a un síntoma. La organización inteligente debe, puede y quiere observar los fenómenos organizacionales de forma sistémica para así determinar la decisión para hospitalizarse y someterse a un tratamiento intensivo o ir a la farmacia y tomarse un jarabe antitusígeno y ya.

Algunos síntomas organizacionales sugieren que ésta no está utilizando su potencial transformador eficazmente, algunos de ellos son: La intención de rotación del personal, el uso del poder inadecuado, metas de negocios inalcanzadas, pérdida del talento humano y desánimo en las labores que se manifiestan en: enfermedades, excusas para no participar en actividades y ausentismo. Es increíble pensar que sea posible que organizaciones que obtienen productos de calidad óptima y proporcionan excelente servicio pudieran padecer algún síndrome que las pongan en peligro de desaparecer, pero así es en muchas ocasiones, así que te conviene seguir leyendo.

¿Qué harías tú si te diagnostican una neumonía? ¿Te hospitalizas o te vas de vacaciones? Es importante que -antes de tomar una decisión- pienses que si dejas de respirar podrás estar en Cancún, bajo un cocotero y con una piña colada bien fríita en tu mano pero que ésta bebida podrá estar tan fríita como podrás estar tu después de 5 minutos desde tu último aliento, cuando tus pulmones colapsen.

Una enfermedad grave es una de las peores crisis a las que puedes enfrentarte y requiere que se preste la adecuada atención. ¿Que hacer? Lo primero es aceptar que estás enfermo, yo la verdad no me imagino el que tengas que reunirte infinitas veces con un doctor para que hablen sobre cómo te duele estar enfermo y le pidas que te receten la orden de hospitalización para que luego jures que lo harás para después seguir igual e ir a otra consulta y repetir el proceso. Hacer ésto es algo demasiado tonto ¿lo harías tú? Si tienes 2 dedos de frente seguro dirías que no, probablemente digas que enseguida te hospitalizas y comienzas el tratamiento. Paradójicamente cuando la organización sabe que esta enferma adopta algunos comportamientos absurdos como éste que acabo de citar y se reúnen, y reúnen, y reúnen para no hacer nada, este comportamiento solo refleja una conducta defensiva de negación que es improductiva e inútil.

Que haría un médico cuando le dan la autoridad de actuar, un médico provee 2 tratamientos simultáneos: Uno el sintomático para aliviar y mantener al paciente estable manda cosas para el dolor, bajar la fiebre, destapar las vías de respiración y proveer hidratación endovenosa. Lo segundo que hace un médico, es atacar el síndrome con antibióticos y terapia respiratoria, se supone que, al cabo de una o dos semanas, el paciente mejorará y pronto todo estará bien.

Ahora imagínate que en el hospital al enfermo no le den comida, solo piensa en eso, que loquetera ¿no? Imagínate que al cuarto no entran los médicos, ni las enfermeras, ni las mucamas, solo te visitan algunos amigos que no saben nada de medicina, ni de suero, ni de vías, ni de qué pasó, ni sobre quienes deberían atenderte y darte razón, lo único que hacen es darte un poco de comida y agua (si tienen) eso si te quieren mucho por eso están allí. Debo parar para reírme de una situación así y me río por lo absurdo que estoy escribiendo. También puedes imaginarte que el médico entre inesperadamente cuando estas solo y te reproche porque no estas acatando el tratamiento, ignorando el hecho de que estas -hace ya bastante tiempo- abandonado y sin razón de tu dolencia, sin saber si estas mejorando y peor aun, sin saber si comiste y comerás, si te asearán y te darán de alta algún día. Creo que un enfermo en esas condiciones es un peligro para ese médico y lo mejor es que no tenga ninguna jeringa cerca jejeje.

Esta ilustración tiene que ver con algunas cosas básicas que tienen que ver con quienes ocupan las funciones de nómina o administración de personal, gestión de gente y comunicaciones internas. Así como hay cosas básicas que no se pueden desatender y dar por sentadas en un medio hospitalario, hay cosas básicas que ponen bajo amenaza a los miembros de la organización y desatan rutinas defensivas que no son más que manifestaciones del sistema cerebral reptiliano, aquel que huye o ataca cuando se ve amenazado.

Alguien pudiera decir que es exagerada la metáfora que escribo y es posible que así sea, pudiéramos escuchar cosas como: “pero si el paciente sobrevivió hasta éste momento, es porque no fue abandonado del todo y tuvo cierta atención, fíjate está aun vivo” es posible que “aun” esté vivo, pero si tu has estado enfermo alguna vez sabrás que cuando estas enfermo te duele todo, te quejas, quieres que te apapachen y te cuiden ¿no? No hay nada peor que un enfermo, muerto de hambre, sucio y solo, sin nadie que te haga cariñito, te hable y te lleve un tesito de manzanilla, nada peor ­-y si no sabes como es eso- te invito a ir al Hospital de los Magallanes de Catia como Experiencia de Aprendizaje Acelerada, desarrollarás una empatía instantánea en tan solo 5 minutos.

¡Ya basta de esto! ¿Qué hacer? En momentos de crisis lo primero que hay que hacer es darle atención al cerebro reptiliano, todo lo que proporcione seguridad y esto es vital para que el talento no se escape de la organización, siempre hemos oído de manera despectiva por líderes dictadores que las ratas son las primeras que abandonan el barco, la verdad es que la ratas son tan inteligentes y aptas para sobrevivir que se van por inteligentes y no por ratas, se rezagan en el barco aquellos que tienen menos conciencia de su potencial de supervivencia y los que realmente saben, quieren y pueden hacer algo para que el barco no se hunda y navegue hasta puerto seguro.

Inteligencia básica = es la seguridad de la gente y es lo primero que debe mantenerse constante en momentos de crisis.

Lo segundo y constante es atender al cerebro límbico, la energía motivacional para actuar = Inteligencia Emocional ¿usted ha visto a alguien enamorarse justo en el momento que siente miedo y está reaccionando? Seguramente que no, menos mal que ya atendimos el cerebro reptil un ambiente organizacional seguro, ayuda ahora el que podamos entonces hacernos cargo de inyectarle estímulos para construir una motivación compartida y enamorarnos de la idea de que estaremos saludables, vivos y disfrutando en un futuro próximo. Quizás planear que esas vacaciones en Cancún nos proporcionen el entusiasmo para que nuestro sistema inmunológico se robustezca y contribuya a que nos curemos mas rápido y -mejor aun- que no nos enfermemos nunca mas. Imagínate cuando estemos rebosantes de salud y alegría vendrán nuevos amigos que quieran ser parte de nuestra organización y disfrutar con nosotros, quizás y seamos atractivos para los mejores talentos que querrán identificarse y ser parte de nuestra organización… ¡Todos en Cancún! ¡Que rico! ¡Que divertido! No solo algunos, sino TODOOOOOOS juntos ¡Que felicidad!

Lo tercero y constante, la neocorteza. Estoy seguro y emocionalmente solvente ahora estoy listo para razones= Inteligencia Racional: me encanta entonces saber los procedimientos, directrices, planes estratégicos, proyectos, cursos y demás yerbas aromáticas.

Los tres sistemas van juntos, sino tendríamos una inteligencia desmembrada. Las Organizaciones Inteligentes saben, quieren y hacen lo que deben hacer para trascender y lo hacen aceptando sus situaciones de crisis como una oportunidad para creer, aprender y crecer.

Desde la introducción de este artículo hasta ahora me doy cuenta que cuando me molesto escribo mas, si la idea de mi amigo era que reencuadrara pues reencuadro lo siguiente: “Cuando tengo rabia soy mas productiva” así usaré mi energía desbordada inteligentemente. Y por otro lado me doy cuenta que: “Casa de herrero asador de palo” ¡que malos pacientes somos los médicos!

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