Estoy muy contenta y en esa contentura me olvide de cumplir mi promesa de escribir semanalmente, la verdad me doy cuenta que tengo mi energía desbordada en algunos asuntos y eso hace que me olvide de otros que también disfruto como el compartir con mis lectores. El disparador de la emoción para retomar la escritura fueron dos comentarios nuevos en mi artículo de hace dos semanas que me hicieron pensar: ¡Epa María Mercedes que hay de nuevo! .Gracias a la Hija de Zeus (Mariela Rivas) y a Yanilda (mi prima mayor jeje) retomo mi tarea de compartir con ustedes. Aquí estoy de vuelta.¿Te has sentido hastiado, aburrido o adolorido en algún momento de tu vida? No te preocupes –no me voy a poner intensa- Me voy a conectar en ésta oportunidad con mi infancia, los que me conocen en persona saben que soy grande corporalmente para estándar venezolano, les digo eso, porque cuando era chiquita siempre me quejaba de que me dolían mucho las rodillas y las piernas, mi mami me decía: “hija eso es que estas creciendo” y la verdad es que crecí mucho y por todos lados. Entonces yo te digo si te duele, te aburre o molesta alguna situación: ¡Alégrate! Eso quiere decir que estas creciendo.
Todo crece por todos lados, las plantas, los animales, la gente, las familias, las comunidades, las organizaciones: crecer es ley de vida y si intentas detener el crecimiento de algo o de alguien lo atrofias sin remedio, así que deja de hacer o de pretender que las situaciones se pueden mantener por mucho tiempo, las situaciones “son situacionales” es decir dinámicas no estáticas, mas bien progresivas que constantes. Si piensas que la vida que llevas es aburrida -o mejor dicho tu juzgas que es así-quiere decir que decidiste ver la situación como una constante inalterable, es decir, que te estas atrofiando, atrofiando a otros o atrofiando el estado natural de las cosas. La tendencia es crecimiento y transformación. Así qué nada de pensamientos contranaturales que cuartan el progreso de las cosas.
En ocasiones las personas asumen que el cambio implica cambiar a la gente. Piensan cosas como que los mayores están desactualizados y hay que jubilarlos y reemplazarlos por gente joven. Por otro lado a los jóvenes les impiden desarrollarse porque no tienen experiencia, entonces traen a otro joven de afuera para suplirles su próximo eslabón, gente nueva que generalmente no conocen el negocio y es a ellos les entregan el privilegio de crecer que le negaron al primero, cambian a la pareja por una mas bonita, divertida e inteligente y ésta también se pone también fea, aburrida y tonta con el tiempo, algunos cambian a sus colaboradores porque quieren crecer y les hacen sombra, cambian de país porque creen que no hay nada bueno aquí y se niegan a participar para que el país crezca y se desarrolle. Como ven esto del crecimiento puede ser un verdadero problema sino entendemos que el cambio no se gerencia cambiando a las personas sino el cambiando el enfoque ante la nueva situación.
Para cambiar el enfoque hace falta ser valiente, aceptar que la situación cambió y que te harás responsable de ti mismo para transitar y dejar fluir a los demás. Si te sientes inconforme es que el panorama cambió, acepta que la situación no dio para más, eso es muy fácil decirlo pero quizás es lo más difícil del proceso, parece mentira lo que voy a decir, pero la solución no está en quedarse a reflexionar sino en moverse a otro lugar donde encuentres la energía necesaria para sintonizarte con una situación que te favorezca mas, de la que derives nuevas satisfacciones y gozo.
Las relaciones funcionan en forma recíproca y se retroalimentan. Esa energía feliz la vas a encontrar en lugares inverosímiles para ti, con gente que te saque de la rutina, es inútil intentar entusiasmarse con lo cotidiano y repetitivo, puedes exponerte a gente y cosas nuevas que te nutran de alegría. De esa forma tendrás energía disponible para inyectarla en tu gente que se muestra deprimida o violenta a tu lado. Recuerda que todo es sistémico, si te molesta o fastidia alguien lo mas seguro es que le molestes y le fastidies tu también a el o a ella. Por otro lado, si amas estar en compañía de alguien lo mas seguro es que esa persona también disfrute de estar contigo y se carguen las pilas juntos.
Enfócate en lo que te hace feliz, por ejemplo, a mi me hace feliz que me presten atención, que me oigan y que lo que diga le sirva a alguien, que me digan cosas positivas, bonitas, edificantes, interesantes; me hace feliz jugar, descubrir cosas, pasear con gente amena y relajada, me encanta disfrutar de una buena comida, del cine, el teatro, me encanta no hacer nada en equipo, mecerme en una hamaca a hablar pistoladas con una copa de vino en la mano, me encanta ver a la gente disfrutando y riendo, me encanta ver a la gente creando e inventando cosas, me encanta un paisaje, sentir el frío y el olor de montaña, me encanta bañarme en el mar y sentir la arena, me encanta un masaje, una peluquería, una manicurista que me arreglen las manos y los pies, me encanta el aroma del café, el sabor a menta, una canción bonita, una poesía… me encantan tantas cosas… pues allí esta la clave, exponerme y buscar esas cosas que me hacen sentir plena y feliz. ¡Hazlo tu!... ¿hace cuanto no te regalas el placer de vivir? Desde esa energía aceptarás mejor que las situaciones cambian y que tú puedes crecer y dejar crecer a los demás.
Cuéntame y a ti: ¿Qué te encanta?
Espero tu dulce y mentolada respuesta.
María Mercedes
