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sábado, 23 de agosto de 2008

“Mi verdadero querer” Persona, familia, trabajo y comunidad.

Creo que una de las cosas que da mayor credibilidad es aceptar nuestras propias incompetencias sociales. Muchas personas evitan escribir o conversar sobre lo que no saben y lo que no dominan. Yo pienso que una manera de aprender es atreviéndose a experimentar con consciencia: el error, a fin de hallar alternativas o al menos conseguir “el verdadero querer”.

“Cuidar tu querer” de eso se trata. Hoy en día es muy común observar que muchas veces nos movemos de acuerdo a los “quereres ajenos” por temor a defraudarlos o por costumbre o por comodidad. A veces hacemos cosas sin consciencia plena de ¿para qué hacemos eso? ¿Solo porque otros lo hacen? o ¿por que toca hacerlo? La vida entonces te da un tortazo en la cara y te grita: ¿Qué es lo que realmente quieres tú? Y allí te das cuenta de que quizás aquello que hacías tan vehementemente no es lo que tú querías sino lo que los demás querían de ti. Es entonces el momento de parar, pensar y elegir: ¿Los demás o yo? Es el momento de comenzar a construir desde tu querer o tu deseo y/o desde tu amor y anhelo personal.

¿Y qué es lo que quiero y necesito realmente? Parece una pregunta fácil ¿verdad? Pero nooooooo, no es nada fácil, las consultas terapéuticas de todas las tendencias están repletas de gente que no tiene una respuesta a esa aparente sencilla pregunta… Eso es con gente que al menos ha reconocido que necesita ayuda, los otros lugares donde podrás encontrar la gente que no tiene respuesta satisfactoria es en la práctica de los vicios: alcohol, drogas, cigarro, comida excesiva, relaciones adictivas, trabajo desmedido, deportes extremos, etc.

Las personas somos seres sociales, sufrir el aislamiento es uno de los peores castigos a los que puedes someter a un ser humano. La privación de los otros es dolorosa y lo sabemos cuando nos toca experimentar una pérdida o cuando llega la despedida. Ese dolor es un dolor que se evita a toda costa, si realmente queremos estar cerca de alguien y en forma directa ves amenazada la posibilidad de estar cerca, la reacción es que te aferras más, cuidando tu querer, tu necesidad. Ahora bien, lo que observamos es que cada vez hay mas “gente sola acompañada”, grandes y pequeños grupos de “solos acompañados” que los vincula cada vez menos los sentimientos de deseo o de necesidad. Eso es como “un estar aquí contigo pero no estoy”, esa presencia cada vez mas ausente destruye el placer de estar, el placer de sentirse satisfecho o satisfecha, el placer de un abrazo, una caricia, unas palabras de aliento y aceptación. Siento que al perder el placer la relación se debilita, te unen otras cosas que no son tu querer por placer y comienzan lo grupos a debilitarse y separarse.

¿Cómo sabemos entonces que no estamos cuidando nuestro querer? nos aislamos, nos deprimimos, nos enfermamos o nos lanzamos a la evasión con los vicios.

¿Cómo unirnos? ¿Se puede? Me gustaría saber ¿qué piensas?

Ahora bien ¿Cómo pienso yo que pudiéramos unirnos de nuevo a nuestros grupos o a otros grupos para satisfacer la necesidad humana gregaria y el placer de estar juntos?

Creo que descubriendo nuevos lugares de placer y satisfacción, permitiendo que cada cual encuentre su propio espacio donde cuide “su querer” y sea capaz de crear lo que realmente quiere para sí mismo. Aceptando que los demás están perdidos en la búsqueda o en la creación de lo que anhelan tal y como pueden hacerlo según las distinciones que tienen en su momento. Se trata de “Ser” y “Dejar Ser” a los demás, seguros de que el encuentro se producirá cuando seamos plenamente responsables de aquello que queremos en realidad.

Te deseo una semana del encuentro mas preciado, a saber, el encuentro contigo mismo.

María Mercedes Gómez Mazzeo.

sábado, 9 de agosto de 2008

Inteligencia Sistémica Colectiva. Redes de Interconexión para el Aprendizaje

Los conceptos de organizaciones inteligentes y organizaciones que aprenden los asociamos inmediatamente a Peter Senge y Chris Argyris de quién Senge toma el modelo de negocio de fundamentar la estrategia en el capital humano empresarial, dándole sentido de valor agregado a la gestión humana.

El señor Senge es un genio, porque además incorpora elementos de educativos de la cultura oriental para la creación de conocimientos mediante la socialización, muy bien descritos por los investigadores Nonaka y Takeuchi (1999) y también de Chun Wei Choo (1998) quién define la inteligencia organizacional como: “la capacidad para la integración de percepciones, creación de conocimientos y toma de decisiones compartidas” , de ellos viene el concepto integrado y sinérgico de los elementos que componen una organización influyendo cada cual en todo el sistema, individuos que tenemos que reconocer individualmente para hacer las conexiones entre ellos que potenciarán la inteligencia organizacional.

¿Qué es la inteligencia colectiva?

La palabra inteligencia (del latín intelligentĭa proviene de inteligere, término compuesto de intus "entre" y legere "escoger", por lo que, etimológicamente, inteligente es quien sabe escoger. Intentando crear un concepto, yo puedo decir que la inteligencia colectiva es la capacidad que tiene una organización de elegir sistémicamente la mejor opción sobre lo que es pertinente en momento o situación. Ahora ¿cómo podremos elegir sistémica o molecularmente sobre una opción cuando la organización esta desconextada o divida? no habría concepto de sinergía sino de mayorías o minorías, de exclusiones, de masas ignorando individualidades y viciando el sistema entero.

Aun quizás no estemos preparados para una inteligencia sistémica colectiva pero podemos comenzar a aprender sobre ella, un autor que podemos ir revisando por su profundidad en este nuevo paradigma es el señor Pierre Levy, autor del libro “Inteligencia Colectiva” que pueden revisar en el siguiente site http://inteligenciacolectiva.bvsalud.org/

Pierre Levi dice: “El proyecto de la inteligencia colectiva implica una tecnología, una economía, una política y una ética”

¿Cómo comenzar a andar el camino de la inteligencia colectiva?

Bueno a mí se me ocurre una idea que quiero compartir contigo para darle sentido, significado y propósito al recorrer este camino. Piensa: ¿Qué es lo que mantiene unidas a las personas? Si piensa sinceramente qué te mantiene unido o unida a otras personas, de tu grupo de familia, amigos, trabajo, comunidad, país o a la vida… piensa… piénsalo bien…

Quizás en este momento te vengan a la mente sentimientos, propósitos, objetivos compartidos y es verdad esos elementos contribuyen a que te mantengas junto a muchas personas, pero también piensa en esto; ¿no es cierto que cuando tienes la percepción de que ya aprendiste lo que tenias que aprender unido a un cierto grupo o a ciertas personas te mueves hacia otro lugar?

Piensa en tu casa cuando eras pequeño, creciste, estudiaste, aprendiste y cuando fue el tiempo de aprender otras cosas te fuiste, así también te pasó con el lugar de estudios, algunos amigos, parejas, trabajos, cuando tienes la percepción de que aprendiste lo que tenías que aprender lo natural es que te muevas a otro lugar y cuando no aprendiste, ese tipo de relaciones vuelven a ti en las mismas personas o en otras que parecen sus clones… Lo que quiero mostrarte es que una de las razones que te mantienes unido es la percepción aprendizaje continuo, cuando eso se agota o se vicia la separación ocurre.

¿Que hacer? Aprender a aprender individualmente y aprender a hacer saber a otros (facilitar el aprendizaje a otros). Siempre tenemos algo que aprender de otros, sin embargo, no siempre tenemos las habilidades para que esto suceda efectivamente. Un buen facilitador o facilitadora es recordado por quien obtuvo un aprendizaje, en ocasiones la relación trasciende a la sala de aprendizaje y ese facilitador adopta otras formas como coache, mentor, líder, maestro, amigo.

Imagína organizaciones o relaciones donde cada miembro sea efectivo contribuyendo con otros a generar esa percepción compartida de que todos estamos aportando a que cada uno aprenda algo nuevo y que esa relación crezca y se fortalezca. Ese tipo de interacción que se genera del compartir conocimientos desarrolla la confianza para que juntos identifiquen y creen nuevas posibilidades y juntos elijan las opciones que incluyan realmente un anhelo compartido de lo que es lo mejor para todos.

Siento que la red la forma cualquier tipo de interacción que involucre la percepción de que se está aprendiendo algo bueno, conveniente, positivo y beneficioso… Lo mas interesante es que el conocimiento es una fuente inagotable y está cada vez mas accesible a todos, el desarrollar el interés por ir a buscarlo y adaptarlo a situaciones para generar valor será el elemento que distinguirá las organizaciones de vanguardia… Las famosas comunidades o redes de aprendizaje “vivas” por la acción de dar y recibir sabiduría práctica harán la diferencia entre la supervivencia o la desaparición de las organizaciones…

Cuéntame ¿las organizaciones a las que perteneces están andando ese camino de trascendencia? ¿Tu, estas contribuyendo a que otros aprendan, manteniendo y desarrollando esas relaciones?

¡Que pases una interconextada semana de aprendizaje!

María Mercedes Gómez M.

domingo, 27 de julio de 2008

La Gobernabilidad Organizativa, dos caras de una misma moneda: “En la unión está la fuerza” o “Divide y vencerás”.

Reflexionando sobre las organizaciones humanas, me doy cuenta que es mas fácil dividir, en términos de inversión de energía motivacional que multiplicar… Fíjense en lo fácil que es poner a correr un rumor o chisme que denigre de una persona u organización, a veces, lo compartimos hasta con placer morboso, por otra parte, que difícil es construir una reputación, lo que se construye con años de esfuerzo puede ser aniquilado en segundos por las incongruencias (muy propias y humanas). Haciendo la analogía con la vida, piensa cuanto cuesta concebir y levantar una vida para que en ocasiones sea destruida por alguien (otro o uno mismo) que tiene el poder y la necesidad de arrebatártela por alguna razón, siempre justificada, por cierto.

El lema “en la unión está la fuerza” invoca a la poderosa sinergia, me gusta mucho la frase de (Georges Bernard Shaw 1856-1950) que cito a continuación: «Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos manzanas, entonces tanto tú como yo seguimos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tenemos dos ideas» la traigo a colación porque estoy convencida de que esa “unión” es posible solo por la acción de aprender colectivamente, de aprender en equipo. También pienso que en la medida de que tengas la percepción de que aprendes te unes más y con más fuerza. La trascendencia organizativa está atada al aprendizaje colectivo, aprender juntos requiere inclusión, posibilidades de “ser y estar” en la dinámica de aprendizaje organizacional.

Hablemos de destrucción de trascendencia organizativa: una de las clásicas para dividir a la gente es el manejo de las comunicaciones. Por ejemplo, es muy común tergiversar el término de “confidencialidad”. Piensen ¿se han dado cuenta cómo se alardea en las organizaciones con la “información confidencial”? Gente con recursos de influencia precarios, ponen sus caras enigmáticas y anuncian con desdén, “eso yo lo sé pero es confidencial” ¡que poco discreta e incoveniente la forma de mostrar poder! Forma que solo contribuye a crear exclusión y desencadena rutinas ofensivas y defensivas entre los miembros de la organización, siembran separación ¿quien va a querer acercarse a aprender nada con alguien que se muestra así “tan caleta”? Desunión y separación creada por “líderes”: “el solo yo sí” arroja a la inexistencia al otro. Importante: el habla confidencial es necesaria, lo innecesario es alardear y esa es una gran diferencia.

“Divide y vencerás” Nicolás Maquiavelo. Hay dos formas de gobernar a una organización, según éste filósofo: Los seres humanos somos mitad persona y mitad bestia. Si se comporta como persona gobierna con leyes y normas. Si se comporta como bestia, hay que usar la fuerza sin piedad. El buen líder debe valorar, principalmente, el equilibrio y la seguridad permanente de sus colaboradores, ese ambiente es el propicio para aprender en equipo. La esencia humana es el conjunto de las relaciones sociales. En ese contexto, el proceso de aprendizaje ocurre individual y colectivamente, consolidándose mutuamente a través de las comunicaciones intrapersonales e interpersonales según las reglas colectivamente negociadas y acordadas, si no hay norma no hay convivencia, si no hay convivencia no se produce el aprendizaje colectivo.

Existen organizaciones que actúan de forma esquizoide:


  • Exigen que la gente piense como empresario y que se comporten creativamente pero castigan los errores y limitan la autonomía de sus miembros.

  • Hablan de trabajo en equipo y colaboración pero incentivan y premian resultados individuales y seleccionan personas entrenadas desde la infancia para competir en lugar de compartir.

  • Buscan la perfección de las tareas y no la innovación de las mismas. Se resisten a cambiar la forma, les resulta trabajoso, prefieren seguir haciendo lo mismo siempre hasta que el cambio los cambia inevitablemente. No hace caso a los síntomas que anuncian que hay que probar nuevas formas de obtener los resultados.

Tener siempre algo que aprender de alguien en la organización es garantía de unión y trascendencia. Para aportar valor al negocio hace falta cambios sustanciales en la gente, que desempeñen y desarrollen la capacidad de Trabajar, Aprender y Facilitar a otros lo aprendido. Una organización madura es la que incentiva la cultura colaborativa, desarrolla la tolerancia al error para innovar, apoya el desempeño de las personas, acepta el pedir y ofrecer ayuda como algo natural en las relaciones humanas promoviendo que no son muestra de debilidad sino una gran fortaleza en el proceso de aprender juntos.



¿Cuál es para mí la organización ideal para aprender?
Por supuesto no espero caer en la tentación de hacer una recomendación, porque cada tipo de organización responde a necesidades operacionales y de tipo legal distintas. Sin embargo, yo sueño con una organización abierta al aprendizaje, flexible pero con normas de actuación acordadas entre sus miembros (sean estas personas naturales o jurídicas).
Me gustan las corporaciones por su responsabilidad limitada y vigencia sin límites, las organizaciones caórdicas porque en ellas confluyen la abundancia, el caos y el orden, las figuras de Joint Venture porque produce alianzas para lograr resultados excepcionales mediante la combinación de competencias y recursos para proyectos específicos.
La apertura genera innovación, posibilidades de hacer negocios, de crear y aprender, de combinar competencias sin perder la individualidad, de generar bienestar y prosperidad colectiva…


Y tú ¿cómo piensas que es la organización de tus sueños?



Que pases una semana productiva, de aprendizaje y grandes satisfacciones.



María Mercedes Gómez Mazzeo.