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domingo, 11 de mayo de 2008

Desamor organizacional. Cuando dejamos de disfrutar la membresía.

Amor es… por lo tanto, desamor es …
Cada cual sabrá que va en los puntitos suspensivos, según su creencia y certeza de lo que amor y desamor es. Dime: ¿qué es amor y desamor para ti? espero entonces que me lo escribas en este blog creado para ti y para mí.

Me han hecho en distintas oportunidades la observación de que a algunas cosas que hago y digo les pongo mucho amor, en otras ocasiones reclaman que le imprima la misma marca de calidad que dice. “Hecho con Amor” jejeje. Y la verdad es que eso no lo hago a propósito ni siquiera sé como se hace, solo ocurre y ya. Hace unos minutos leí de Joe Jaworski autor de Synchronicity dice que amor es permitir que la vida se manifieste través de nosotros, “estar al servicio de la vida”. Quizás por esa razón otras personas inquieren de mí la marca de calidad que en muchas ocasiones soy incapaz de replicar, es decir que estoy fuera de servicio. Me doy cuenta que para que esto ocurra, hace falta que se conjuguen ciertos elementos y que cuando están presentes la magia aparece y mi amor se manifiesta. A estos elementos les llamaré condiciones de membresía.

En las organizaciones ocurren momentos de energía compartida y otros momentos no tan amables donde el bajón de energía se traduce en conflictos, deseos de abandonar, actuaciones simuladas, conversaciones evitadas, preguntas inoportunas, crueldad, sueños frustrados, desempeños mediocres, momentos en los que los seres presentes no están al servicio de la vida o de la trascendencia, momentos de desamor.

Sin querer ser “comeflores organizacionales”, es muy probable que tú puedas identificar que esto te ha ocurrido en algún momento de tu vida y con cualquier grupo de referencia, y podrás verificar que como que se te venció la membresía de pertenencia y optas por irte tu o las condiciones te invitan a salir de allí a donde pertenecías.

He visto y también sentido el sabor amargo del desamor organizacional, cuando por ejemplo he renunciado a organizaciones en las que me sentí parte y experimentar la certeza de que no estoy porque no soy mas como son, por lo tanto no puedo continuar allí. Lo he visto cuando gente que le dan la vida a una organización por muchos años se van y experimentan un duelo que es sentido solo por él (jubilado, botado, o renunciado) solo a él le hace falta pertenecer a aquello de lo que ya no es parte. Hay ocasiones que ni siquiera un adiós se da, aquellos miembros que son desaparecidos en acción, que los dejamos de ver un día y ya, estos que dejan un vacío por lo mucho que aportaron y que no merecieron ni siquiera una conversación, una petición de que se quedaran, una renegociación de condiciones, aun cuando muchos clientes y pares los admiraban por sus capacidades y entrega, es como que su ida es una ofensa para algunos que prefieren no hablar del asunto, como que si quien se fue se lo pierde ignorando que también perdemos todos los que nos quedamos porque nos grita que quien se fue es igual de valioso que quien se quedó, no importa cuanto hagas y como lo hagas da igual: el desamor… el desamor.

¿Que condiciones identifico para que la magia del “amor” se manifieste y desees pertenecer ser parte y no huir?

. Un lugar que para pertenecer no necesites esforzarte, Robert Frost dice: “Hogar un sitio en el que no hay que esforzarte por merecerlo”

. Un lugar donde puedo ser yo genuinamente. Peter Senge dice. “Amor es la capacidad de vernos unos a otros como legítimos humanos”

. Un lugar donde la vivencia sea permitida como el vehículo para aprender, aun y cuando la vivencia involucre el dolor de crecer, para ser merecedores del entendimiento al permitirnos vivir el proceso. Los Budistas creen que la “vida es sufrimiento” y que tenemos que vivirla. Aunque la sufridera no me encanta pero entiendo que es el riesgo y el costo en ocasiones se necesita para aprender.

. Un lugar donde pueda disentir o concordar con libertad.

. Un lugar donde las “normas” sean no solo para algunos.

. Un lugar donde pueda crear y asociarme con quien desee.

. Un lugar donde yo también pueda.

. Un lugar donde la diversión no sea mal vista.

. Un lugar donde no se excluya a nadie por ninguna condición.

. Un lugar donde pueda lograr mi bienestar y combinarlos con mis sueños y crear prosperidad.

. Un lugar… un lugar… (complétalo tu)

Cuando tengo que esforzarme para ser aceptado, dejar de ser yo, no puedo experimentar, ni disentir, que las limitaciones sean solo para mi, que mis relaciones sean impuestas por otros, que la diversión sea mal vista, que se permita la exclusión, que se mi imposibilite lograr mi bienestar, ocurre que mi desamor se hace presente y la intrascendencia aflora y me dan ganas de no estar mas. Quizás solo quizás, esto pudiera pasar en organizaciones que desean trascender en el tiempo y que no le ponen cuidado al germen del desamor. Quizás el darnos cuenta haga una diferencia.

María Mercedes Gómez.