viernes, 27 de junio de 2008

La ley y el deseo: “Cosas que por sabidas se callan y por calladas se olvidan”. Respetar acuerdos requiere más que buenas intenciones.

Definitivamente hay cosas que no nos gusta pensar y que sustituimos por fantasías. Si yo contara las veces que mis abuelitos, mis papas y mis tíos dijeron: “póngalo por escrito para evitar malos entendidos” (frase célebre ancestral) les dijera que son innumerables las veces, incluso las que yo misma he repetido -cual lorito- la misma expresión.

Aunque a veces -como también dice mi papá- es de caballeros y damas dar su palabra como un documento, es un verdadero riesgo que la palabra (o acuerdos) estén por allí sujetos a enfermarse o a ser víctima del hampa común o un accidente o una situación desesperada. ¿No es cierto que tus documentos de valor no los tienes por allí paseando para todos lados? algunos los guardamos en bóvedas o archivos con llave ¿o no? Y no se trata de dudar de la nobleza y de la palabra de tu gente se trata de aceptar que esa gente tiene sangre en las venas y es falible como cualquiera nosotros lo es.

Hoy me toca escribir sobre un tema de esos que a mi particularmente no me encantan, porque sé que soy muy pero muy fantasiosa y confiada. También porque soy confiable y bien intencionada, por lo tanto asumo que todos son como yo y la verdad lo creo, creo que todos somos bien intencionados y que todos -al igual que yo- hacemos lo mejor que podemos con los recursos que contamos, sin embargo, el desoír y desoírnos con cosas tan básicas como poner por escrito los acuerdos es sobreestimarnos, esperar demasiado de todos y de nosotros mismos, incluso descuidar la integridad de otros y de nosotros mismos, cosa no muy amorosa ni práctica, por cierto.

Cuidarnos, se trata de cuidarnos y cuidar a los demás. Siento que eso es el meollo de la ética y que por eso las leyes existen. Lo cierto es que, en la práctica nos encontramos alardeando de que somos o hacemos lo correcto y lo legal, para luego caigamos en consentir en cosas que parecieran inocentes pero que son de alto potencial dañino para alguien y a la larga aprendemos con dolor que lo son y mucho. Consentimos basado en el amor y la confianza a poner en riesgo a nuestros socios de vida (la familia) a nuestros socios de trabajo (clientes y proveedores) a nuestros socios de entorno (amigos, vecinos, escuela, comunidad, país, mundo) al no registrar los acuerdos por escrito.

Abusamos y/o permitimos abusos todo el tiempo por temor a confrontar nuestros derechos. Pensamos que la única forma de confrontar es agrediendo y la verdad podemos confrontar asertivamente sin tener que llegar a agredirnos ni sentirnos agredidos porque se nos demande lo propio.

Muchas veces somos muy precarios al negociar, cayendo en provocaciones de quienes nos oprimen para evadir responsabilidades o manipulando a otros para que nos presten atención y nos otorguen lo que es debido por derecho, degenerando las relaciones y derrumbando asociaciones por la vía del agotamiento y del cansancio, contrario a la tendencia de asociarnos y fortalecer esos lazos para aprender y prosperar.

Los abusadores se hacen cuando el abusado lo permite, no se trata de culpar a nadie, solo de darnos cuenta que entre adultos con plenas capacidades, es tonto hablar de culpables, manipulaciones y engaños.

Se trata de decir, “ya basta” antes de que sea demasiado tarde y se pierda lo realmente importante que es la posibilidad de estar en contacto con tus socios, sea que ese socio sea tu pareja, tu familia, tus amigos, tus compañeros, tus proveedores, tus clientes, tus vecinos, tu comunidad, tu organización, tu país. Se trata de cuidar lo que hace posible que la gente haga cosas grandes e importantes, la posibilidad de estar juntos como seres humanos gregarios que somos.

Cuidarnos es la propuesta, para eso existen los contratos escritos y los abogados, no solo para demandar y destruir sino para evitar dañar y dañarnos a nosotros mismos.

María Mercedes Gómez

domingo, 22 de junio de 2008

“Un dos tres por todos” Responsabilidad social, bienestar colectivo.

Si has jugado al escondite, recordarás que la idea es que no te encuentren y correr a librarte por ti mismo, en ocasiones podías librar a los demás que no corrieron la suerte que tu de llegar al último para librar por todos. Era muy divertido este juego, sobre todo la cara de satisfacción de los salvados.

Hablemos de responsabilidad, la palabra responsabilidad sugiere la habilidad para responder o capacidad para dar respuesta ante alguien o alguna situación. Se requiere estar preparado y haber aceptado de mutuo acuerdo la demanda de responder ante alguna situación. Es interesante observar como personas y organizaciones intentan eludir responsabilidades, algunos se hacen maestros ante la evasión de responsabilidades gubernamentales, sociales y personales.

Cada vez vemos como muchas personas y empresas intentan que la responsabilidad y el compromiso sea unilateral, es decir, de parte de quienes menos poder tienen para defenderse y apuntalados en esa misma debilidad que poseen sus colaboradores, asociados, relacionados e incluso clientes, pretenden hacer ver y sentir que quienes se relacionan con ellos ya tienen su galardón, pasando por alto aspectos básicos que atentan con la supervivencia y seguridad de quienes sustentan la operatividad de la organización y prefiriendo inyectar dinero e inversión en aspectos, que sin dejar de ser importantes, no le agregan valor a nadie sino a los inversionistas y algunos privilegiados.

Lamentablemente es un comportamiento que vemos repetidas veces en Venezuela, en cualquier institución, organización, empresa, hasta en cualquier abasto, quiosco y familia. Es la cultura del: “un, dos, tres solo por mi” y que los demás vean como se las arreglan. Es una cultura depredadora que de seguir así los dejará jugando solos muy pronto y seguirá acumulando daños en éste mundo que es de todos.

¿Qué podemos hacer?

Se me ocurre que para ejercer la responsabilidad social, lo primero que podemos hacer es enfocarnos en nosotros mismos. Si perteneces a un sistema social de cualquier índole, pregúntate:

¿En que medida dependo yo de este sistema?
¿En que medida depende de mi este sistema?
En el caso de no pertenecer a este sistema, ¿Cuales son las consecuencias negativas para mí y para el sistema? ¿cuales son los beneficios para mí y para el sistema?

La idea de hacer éste análisis es comprobar tu nivel de dependencia con el sistema al que perteneces. Si tu análisis da que la dependencia es equilibrada entre ambos, la relación es sana. Si no, piensa en negociar o moverte hacia otras posibilidades para que el sistema no te agreda más de lo que lo ha hecho, porque en el trayecto, el ciego confiar y el ejercicio de la buena voluntad, perdiste poder por ceder demasiado.

Busca alternativas, haz cosas distintas, salvaguarda tu vida y no permitas que quienes abusan te hagan sentir culpable, la culpabilidad es inútil y mucho menos ante quienes creen erróneamente que son los albaceas de tu vida.

¿Ya libraste por ti? ¡felicitaciones! eres independiente o estas en una relación de interdependencia justa con un sistema social. Te toca hacer ahora por los demás, tienes solvencia para comenzar a librar por todos.

¿Cómo empezar?

Se empieza por la familia y amigos. Si estas bien tu, te toca ayudar a los mas cercanos para que se hagan fuertes; la mejor manera de hacerlo es mediante la educación y no la limosna. Patrocina, patrocina y patrocina cualquier iniciativa educativa que ayude a tus familiares y amigos a hacerse responsables y solventes por si mismos.

Si eres una organización que decide hacer algo por la comunidad, comienza invitando a los hijos y familiares de tus colaboradores y relacionados a aprender a estar en contacto con la empresa, cuando las familias obtienen reconocimiento de las empresas, comienzan a surgir voluntarios para multiplicar la educación y bienestar a otros.

Fundaciones, como por ejemplo, la Fundación Polar, Bigott y otras, han servido a las comunidades mediante el desarrollo e implantación de muchísimos planes educativos que les ayudan a aprender a ser autodependientes. Tu puedes hacer lo mismo y hasta mejor si logras ganarte a los familiares y amigos de tu empresa para que contribuyan con el aprendizaje de otros. Imagínate lo que se puede lograr si los familiares de los colaboradores aprenden a ser prósperos, el bienestar se traducirá en bienestar para todos.

¿Qué esperas?

Líbrate de quienes abusan de tus habilidades y comienza a jugar para “librar por ti y por todos”

¡Que tengas una hermosa semana, llena de prosperidad y éxitos!

María Mercedes Gómez Mazzeo

miércoles, 18 de junio de 2008

¡Estoy aburrido y cansado de lo mismo! Es la señal para hacernos cargo de nosotros mismos y cambiar el enfoque.

Estoy muy contenta y en esa contentura me olvide de cumplir mi promesa de escribir semanalmente, la verdad me doy cuenta que tengo mi energía desbordada en algunos asuntos y eso hace que me olvide de otros que también disfruto como el compartir con mis lectores. El disparador de la emoción para retomar la escritura fueron dos comentarios nuevos en mi artículo de hace dos semanas que me hicieron pensar: ¡Epa María Mercedes que hay de nuevo! .Gracias a la Hija de Zeus (Mariela Rivas) y a Yanilda (mi prima mayor jeje) retomo mi tarea de compartir con ustedes. Aquí estoy de vuelta.

¿Te has sentido hastiado, aburrido o adolorido en algún momento de tu vida? No te preocupes –no me voy a poner intensa- Me voy a conectar en ésta oportunidad con mi infancia, los que me conocen en persona saben que soy grande corporalmente para estándar venezolano, les digo eso, porque cuando era chiquita siempre me quejaba de que me dolían mucho las rodillas y las piernas, mi mami me decía: “hija eso es que estas creciendo” y la verdad es que crecí mucho y por todos lados. Entonces yo te digo si te duele, te aburre o molesta alguna situación: ¡Alégrate! Eso quiere decir que estas creciendo.

Todo crece por todos lados, las plantas, los animales, la gente, las familias, las comunidades, las organizaciones: crecer es ley de vida y si intentas detener el crecimiento de algo o de alguien lo atrofias sin remedio, así que deja de hacer o de pretender que las situaciones se pueden mantener por mucho tiempo, las situaciones “son situacionales” es decir dinámicas no estáticas, mas bien progresivas que constantes. Si piensas que la vida que llevas es aburrida -o mejor dicho tu juzgas que es así-quiere decir que decidiste ver la situación como una constante inalterable, es decir, que te estas atrofiando, atrofiando a otros o atrofiando el estado natural de las cosas. La tendencia es crecimiento y transformación. Así qué nada de pensamientos contranaturales que cuartan el progreso de las cosas.

En ocasiones las personas asumen que el cambio implica cambiar a la gente. Piensan cosas como que los mayores están desactualizados y hay que jubilarlos y reemplazarlos por gente joven. Por otro lado a los jóvenes les impiden desarrollarse porque no tienen experiencia, entonces traen a otro joven de afuera para suplirles su próximo eslabón, gente nueva que generalmente no conocen el negocio y es a ellos les entregan el privilegio de crecer que le negaron al primero, cambian a la pareja por una mas bonita, divertida e inteligente y ésta también se pone también fea, aburrida y tonta con el tiempo, algunos cambian a sus colaboradores porque quieren crecer y les hacen sombra, cambian de país porque creen que no hay nada bueno aquí y se niegan a participar para que el país crezca y se desarrolle. Como ven esto del crecimiento puede ser un verdadero problema sino entendemos que el cambio no se gerencia cambiando a las personas sino el cambiando el enfoque ante la nueva situación.

Para cambiar el enfoque hace falta ser valiente, aceptar que la situación cambió y que te harás responsable de ti mismo para transitar y dejar fluir a los demás. Si te sientes inconforme es que el panorama cambió, acepta que la situación no dio para más, eso es muy fácil decirlo pero quizás es lo más difícil del proceso, parece mentira lo que voy a decir, pero la solución no está en quedarse a reflexionar sino en moverse a otro lugar donde encuentres la energía necesaria para sintonizarte con una situación que te favorezca mas, de la que derives nuevas satisfacciones y gozo.

Las relaciones funcionan en forma recíproca y se retroalimentan. Esa energía feliz la vas a encontrar en lugares inverosímiles para ti, con gente que te saque de la rutina, es inútil intentar entusiasmarse con lo cotidiano y repetitivo, puedes exponerte a gente y cosas nuevas que te nutran de alegría. De esa forma tendrás energía disponible para inyectarla en tu gente que se muestra deprimida o violenta a tu lado. Recuerda que todo es sistémico, si te molesta o fastidia alguien lo mas seguro es que le molestes y le fastidies tu también a el o a ella. Por otro lado, si amas estar en compañía de alguien lo mas seguro es que esa persona también disfrute de estar contigo y se carguen las pilas juntos.

Enfócate en lo que te hace feliz, por ejemplo, a mi me hace feliz que me presten atención, que me oigan y que lo que diga le sirva a alguien, que me digan cosas positivas, bonitas, edificantes, interesantes; me hace feliz jugar, descubrir cosas, pasear con gente amena y relajada, me encanta disfrutar de una buena comida, del cine, el teatro, me encanta no hacer nada en equipo, mecerme en una hamaca a hablar pistoladas con una copa de vino en la mano, me encanta ver a la gente disfrutando y riendo, me encanta ver a la gente creando e inventando cosas, me encanta un paisaje, sentir el frío y el olor de montaña, me encanta bañarme en el mar y sentir la arena, me encanta un masaje, una peluquería, una manicurista que me arreglen las manos y los pies, me encanta el aroma del café, el sabor a menta, una canción bonita, una poesía… me encantan tantas cosas… pues allí esta la clave, exponerme y buscar esas cosas que me hacen sentir plena y feliz. ¡Hazlo tu!... ¿hace cuanto no te regalas el placer de vivir? Desde esa energía aceptarás mejor que las situaciones cambian y que tú puedes crecer y dejar crecer a los demás.

Cuéntame y a ti: ¿Qué te encanta?

Espero tu dulce y mentolada respuesta.

María Mercedes

domingo, 25 de mayo de 2008

¡No me desplumes! Vendedores y Compradores ecológicos.

“Él me cae muy bién, pero no me quiero comprometer”. “Sé que es la opción de mejor servicio pero la más costosa”.”Si le atiendo quizás piense que debo comprarle”. “Se lo voy a pedir de favor ¿para eso no somos los amigos?” “Y si me invita grátis, total a él le interesa la relación”. “Ese es un proveedor y proveedor no es gente”. “Él es muy chévere lo que pasa es que… es un vendedor”. “Yo compro y yo decido, no importa lo que quiera y necesite mi cliente interno, mi trabajo es comprar lo mejor al mejor precio, aunque la verdad no tengo distinciones para saber que es lo mejor”. Éstas son algunas de las afirmaciones que he escuchado a lo largo de mi trayectoria profesional en torno a las relaciones comerciales y los negocios.

Hoy quiero conversar con ustedes sobre el miedo en las transacciones humanas, y declaro que son transacciones humanas porque en realidad, aunque no se dé necesariamente un intercambio económico explícito siempre hay un costo implícito, una posibilidad de ganar o perder, una inversión de dinero, tiempo, información, un intecambio de recursos, un dar y un recibir. Y como en toda transacción hay un miedo a ser abusado, a no saber como manejar la situación, a quedar mal con quienes confían en ti, a no saber poner los límites, a ser interpretados erróneamente.

El miedo a ser “desplumados” esta presente en todos los actores involucrados en una transacción, ¿o es que tu nunca te has sentido defraudado, o juzgado? Seguramente sabrás identificar situaciones donde tú has sentido que fuiste tonto o donde has sido juzgado como abusador de la confianza de alguien, si así no ha sido aun, te felicito es posible que tengas una capacidad superlativa y clara de relacionarte con otros, la otra opción es que no te pasa porque prefieres estar aislado antes de correr el riesgo de ser desplumado o desplumar a alguien. Yo por mi parte me cuento entre las personas que corren el riesgo de acercarse y buscar una posibilidad, y si, porsupuesto que me he sentido abusada y también sé que he sido señalada como inconveniente o abusadora, sin embargo, acepto que ambas son cartas me pueden salir en el juego de relacionarme con los otros. Juego que decido jugar y no retraerme, porque mi intención nunca será sacar ventaja del prójimo pero sé que soy muy capaz de equivocarme y me equivoco y que otros también se equivocan, lo importante es que estemos presentes para que la transaccion y la trascendencia sea posible.

¿Qué es el miedo? Curucuteando en los escritos de Pilar Jericó me encuentro con una explicación bastánte simpática del origen del miedo según la mitología griega, Pilar dice:
http://www.pilarjerico.com/blog/

“Venus, diosa del amor, mantuvo un romance con Marte, dios de la guerra. De él nacieron cinco hijos: Cupido (dios del amor erótico), Anteros (dios del amor correspondido), Cocordia (diosa del equilibrio y la belleza), Fobos (la fobia) y Deimos (el miedo). Como vemos, el miedo por tanto procede de la unión del amor y la guerra”.

Vemos entonces que de estos dos personajes nace el pequeño de la casa: Deimos (el miedo) que tiene la particularidad que nos paraliza y nos paraliza porque cuando nace el amor por algo o a algo tememos perderlo, si no amáramos nada, pues entonces no tendríamos miedo alguno, creo que mi miedo mas profundo es morirme desde que tengo a mi hija Naty y le pido a Dios no morirme mientras ella me necesite.

¿Que cosas deseamos y no queremos perder?

  • La aceptación de los demás y no queremos el rechazo.

  • El éxito y no queremos fracasar.

  • El poder que hemos conquistado y que no queremos perder.

  • Nuestros bienes construidos con esfuerzos y que no queremos dejar de disfrutar.

  • Nuestra estabilidad y sensación de seguridad por lo cual no queremos cambiar.

Es natural que amemos y por lo tanto sintamos el miedo, propongo que aceptemos el miedo equilibrante aquel que está asociado a la prudencia, que nos permite reconocer aquellas situaciones que pondrían en peligro nuestra propia integridad. Más de un 50% de las personas se gestionan basándose en el miedo paralizante aquel que hace que te escondas, te retraigas y te mimetices, el miedo paralizante hace que tu sistema no tenga mucho futuro en un mundo que cambia a una velocidad vertiginosa y que requiere tu presencia valiente, un mundo donde lo que vale es el talento, la innovación y la creatividad que no se desarrollarán mientras permitas que tus miedos se manifiesten desde el aislamiento, porque te sacarán del juego estarás fuera del sistema o iniciarás la entropía. Por lo tanto te invito a hallar la forma de amar y desear sin miedos para relacionarte eficazmente.

Para superar los miedos lo mejor es centrarnos en nuestra motivación trascendente, aquella que nos empuja a seguir adelante a pesar de los riesgos. Es decir, que para relacionarnos eficazmente y aumentar las probalidades de ganar podemos reconocer que el miedo existe, aceptarlo equilibradamente y continuar al permitir las relaciones con nuestros proveedores y clientes para identificar nuevas oportunidades. El miedo no desaparecerá, la idea es que convivamos con él y que lleguemos a un acuerdo con nuestros entes transaccionales para ser ecológicos y que nos cuidemos mutuamente para que la vida sea posible para ambos.

Como decía Nelson Mandela: "No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo"

Y tu: ¿qué harás para procurar transacciones ecológicas con tus clientes y proveedores?

Date cuenta que la venta no es del vendedor, sino un proceso o un juego donde el rol que tu juegas lo define el dar o recibir, tienes por lo tanto la oportunidad de observar como eres tu cuando compras (recibes) o cuando das (vendes) te sorprenderá las muchas incongruencias que puedes encontrar en tus actitudes y comportamientos dependiendo del rol que te toca representar, no olvides que se trata de una transacción donde el miedo de perder y el deseo de trascender es mutuo, donde están involucrados al menos dos seres humanos que se necesitan para continuar y desean aprobación. Éste artículo es mi invitación a que construyamos la congruencia personal necesaria para aprender a hacer negocios límpiamente con otros, es una invitación a que hagamos posible nuestras presencias en el aquí y ahora que es nuestro mundo.

¡Gracias por leerme me encantarán tus comentarios! También me encantará que busquemos y encontremos posiblidades de crear negocios de trascendencia mutua.


María Mercedes Gómez Mazzeo

sábado, 17 de mayo de 2008

¿Somos vendedores o acompañamos a otros en el proceso de ser más exitosos? sociedad de mutua ganancia.

Me llegó la hora de escribir sobre ventas, busco en mis recuerdos qué cosas he vendido yo y me conecto con mi primer intento alrededor de mis 8 años de edad, un puesto de venta limonada fría en el frente de mi casa con mi socio y vecino de al lado “Tinito” (hijo de un comerciante exitoso dueño de una tienda muy conocida ubicada en el CCCT que aun existe y vende bastante).

La oportunidad para contactar a nuestros clientes era la redoma de la calle ciega donde vivíamos, nuestras casas estaban justo en donde todos los autos debían dar la vuelta obligatoriamente y allí estábamos los dos bajo el sol inclemente, teníamos todo para ser exitosos, la plaza, precio, promoción y producto elaborado en condiciones sanitarias óptimas (supervisado y hecho por mi madre que jugaba con nosotros y nos complacía, además asumió el riesgo de financiar el producto) también se vendía en el local material P.O.P que suplía el padre de Tinito, unas calcomanías hermosas que su padre le regalaba a él y que él vendía muy bien en “nuestro local”.

Lo cierto es que la gente que daba la vuelta en la redoma no tenía sed, solo nosotros teníamos sed y todos nuestros amiguitos de la cuadra que nos veían admirados por “nuestro negocio de limonada” yo muy amable bebía y “vendía fiada” la limonada a nuestros curiosos y simpáticos clientes y Tinito vendía todas las calcomanías suyas que su padre le regalo solo para él y las ganancias eran solo de él. Ese era: “nuestro negocio de limonadas”

También mi deseo era ganar dinero con la limonada que amablemente mi madre nos financió (a ambos) y que nos la bebimos todos, incluso él quién la recomendaba y decía que era buenísima y bebía y bebía y brindaba también. Teníamos además el testimonial de mi mamá que garantizaba desde la ventana que la limonada estaba muy limpia jajajaja, que ella misma la había hecho sin intervención infantil alguna.

El final del la historia pueden imaginárselo, Tinito vendió todas las calcomanías que eran de él y se ganó 50 bolívares (que era plata para un niño de ocho años en 1978) su papá lo felicitó y yo tenía un grupo de amigos bien hidratados y sin dinero para pagarle a mi mamá los limones, el azúcar y los vasitos Dixie. Mi mami me dijo que no haría más limonada para que Tinito vendiera sus calcomanías, que el negocio no había funcionado y por supuesto, no vendí mas nunca limonada, de mi negocio no se habló mas.

Lo curioso es que el negocio de las calcomanías (el negocio aparte de Tinito que funcionaba también en nuestro local) no vendió tampoco, al día siguiente su papi le dio el doble de las calcomanías y quiso vender pero yo no tenía ganas de fracasar y acompañarlo a ver como el se hacía rico, yo decidí jugar a otra cosa, los amiguitos no quisieron verlo vender, era divertido el día anterior y el puesto de limonadas gratis o “fiadas para siempre”. El hizo su intento, puso sus calcomanías ya no en el frente asoleado de nuestras casas sino debajo de la mata al otro lado de la calle, quizás así no sentiría sed, estaba solo y muy aburrido, hasta nos ofreció de regalo unas calcomanías pequeñas si lo acompañábamos mientras vendía, no eran ni siquiera de las mas bonitas que ofrecía en venta, no fue motivante, ninguno quería estar allí viéndolo hacerse rico, preferimos montar bicicleta, el cerró el negocio, busco su superbicicleta con luces que prendían de verdad en la noche, se vino a jugar con nosotros.

Compartamos lo que tienes que decir luego de leer ésta mi primera experiencia en ventas y disfrutemos del refrescante compartir. A ver, quiero oirte:

¿Cómo te sentiste con ésta experiencia que comparto contigo?
¿Qué hubieras hecho diferente de haber sido: Tinito, mi mamá y yo?
¿Qué crees tú que es necesario para ser exitosos en nuestros negocios?


Espero tus comentarios y del interactuar aprenderemos juntos.


MM

domingo, 11 de mayo de 2008

Desamor organizacional. Cuando dejamos de disfrutar la membresía.

Amor es… por lo tanto, desamor es …
Cada cual sabrá que va en los puntitos suspensivos, según su creencia y certeza de lo que amor y desamor es. Dime: ¿qué es amor y desamor para ti? espero entonces que me lo escribas en este blog creado para ti y para mí.

Me han hecho en distintas oportunidades la observación de que a algunas cosas que hago y digo les pongo mucho amor, en otras ocasiones reclaman que le imprima la misma marca de calidad que dice. “Hecho con Amor” jejeje. Y la verdad es que eso no lo hago a propósito ni siquiera sé como se hace, solo ocurre y ya. Hace unos minutos leí de Joe Jaworski autor de Synchronicity dice que amor es permitir que la vida se manifieste través de nosotros, “estar al servicio de la vida”. Quizás por esa razón otras personas inquieren de mí la marca de calidad que en muchas ocasiones soy incapaz de replicar, es decir que estoy fuera de servicio. Me doy cuenta que para que esto ocurra, hace falta que se conjuguen ciertos elementos y que cuando están presentes la magia aparece y mi amor se manifiesta. A estos elementos les llamaré condiciones de membresía.

En las organizaciones ocurren momentos de energía compartida y otros momentos no tan amables donde el bajón de energía se traduce en conflictos, deseos de abandonar, actuaciones simuladas, conversaciones evitadas, preguntas inoportunas, crueldad, sueños frustrados, desempeños mediocres, momentos en los que los seres presentes no están al servicio de la vida o de la trascendencia, momentos de desamor.

Sin querer ser “comeflores organizacionales”, es muy probable que tú puedas identificar que esto te ha ocurrido en algún momento de tu vida y con cualquier grupo de referencia, y podrás verificar que como que se te venció la membresía de pertenencia y optas por irte tu o las condiciones te invitan a salir de allí a donde pertenecías.

He visto y también sentido el sabor amargo del desamor organizacional, cuando por ejemplo he renunciado a organizaciones en las que me sentí parte y experimentar la certeza de que no estoy porque no soy mas como son, por lo tanto no puedo continuar allí. Lo he visto cuando gente que le dan la vida a una organización por muchos años se van y experimentan un duelo que es sentido solo por él (jubilado, botado, o renunciado) solo a él le hace falta pertenecer a aquello de lo que ya no es parte. Hay ocasiones que ni siquiera un adiós se da, aquellos miembros que son desaparecidos en acción, que los dejamos de ver un día y ya, estos que dejan un vacío por lo mucho que aportaron y que no merecieron ni siquiera una conversación, una petición de que se quedaran, una renegociación de condiciones, aun cuando muchos clientes y pares los admiraban por sus capacidades y entrega, es como que su ida es una ofensa para algunos que prefieren no hablar del asunto, como que si quien se fue se lo pierde ignorando que también perdemos todos los que nos quedamos porque nos grita que quien se fue es igual de valioso que quien se quedó, no importa cuanto hagas y como lo hagas da igual: el desamor… el desamor.

¿Que condiciones identifico para que la magia del “amor” se manifieste y desees pertenecer ser parte y no huir?

. Un lugar que para pertenecer no necesites esforzarte, Robert Frost dice: “Hogar un sitio en el que no hay que esforzarte por merecerlo”

. Un lugar donde puedo ser yo genuinamente. Peter Senge dice. “Amor es la capacidad de vernos unos a otros como legítimos humanos”

. Un lugar donde la vivencia sea permitida como el vehículo para aprender, aun y cuando la vivencia involucre el dolor de crecer, para ser merecedores del entendimiento al permitirnos vivir el proceso. Los Budistas creen que la “vida es sufrimiento” y que tenemos que vivirla. Aunque la sufridera no me encanta pero entiendo que es el riesgo y el costo en ocasiones se necesita para aprender.

. Un lugar donde pueda disentir o concordar con libertad.

. Un lugar donde las “normas” sean no solo para algunos.

. Un lugar donde pueda crear y asociarme con quien desee.

. Un lugar donde yo también pueda.

. Un lugar donde la diversión no sea mal vista.

. Un lugar donde no se excluya a nadie por ninguna condición.

. Un lugar donde pueda lograr mi bienestar y combinarlos con mis sueños y crear prosperidad.

. Un lugar… un lugar… (complétalo tu)

Cuando tengo que esforzarme para ser aceptado, dejar de ser yo, no puedo experimentar, ni disentir, que las limitaciones sean solo para mi, que mis relaciones sean impuestas por otros, que la diversión sea mal vista, que se permita la exclusión, que se mi imposibilite lograr mi bienestar, ocurre que mi desamor se hace presente y la intrascendencia aflora y me dan ganas de no estar mas. Quizás solo quizás, esto pudiera pasar en organizaciones que desean trascender en el tiempo y que no le ponen cuidado al germen del desamor. Quizás el darnos cuenta haga una diferencia.

María Mercedes Gómez.

lunes, 5 de mayo de 2008

“Porque el que parte y comparte…” Beneficios de construir y mantener una red de amigos viva.

Tuve una crisis de inspiración éste fin de semana, me pasaron algunas cosas que me enfriaron las ganas de escribir, por ello decidí escribir de todas formas para no abandonarme y fui a mi lista de cosas que quiero escribir y elegí ésta que tiene que ver con la amistad, era una de las promesas que tenía, escribirles y escribirme sobre los amigos, los que son, los que fueron y los que serán si es que nos damos la oportunidad de que ocurra.

En el edificio donde vivo vive un señor que en dos oportunidades me ha “sacado la piedra” (como se dice en criollo) yo digo que tiene mala actitud porque he oído como hace comentarios irónicos al aire sobre cerrar la puerta con llave y otras críticas, pero la verdad es que soy yo la que me disparo emocionalmente cada vez que el señor hace de la suyas, y por supuesto, yo me muestro nada amable ni agradable, por lo tanto, el señor del edificio no es mi amigo y la verdad no creo que esté interesado en serlo, yo no lo estaría con alguien que se muestra como me he mostrado yo ante sus comentarios que he decidido asumir como provocaciones personales (tonta de mi). Ésta experiencia es lo mas reciente que puedo recordar al hacer el ejercicio de preguntarme ¿que cosa he hecho para agrandar mi espacio de relaciones en las últimas 24 horas? Te invito a que te hagas ésta pregunta, a lo mejor, lo mas seguro es que tu te hayas comportado mucho mejor que yo que escribo hoy desde la vergüenza de admitir públicamente el incidente con mi vecino.

Primero ¿para qué comparto ésto? considero que al decir la verdad puedo influir más que simular otra condición y además pienso que si no hacemos conciencia sobre que: el respeto y la confianza debe trascender fuera de los círculos sociales a los que pertenecemos, no podremos nunca incrementar nuestro valor relacional, nuestra capacidad de hacer amigos. Ahora diciendo algo a mi favor y rescatándome yo misma de mi, quiero decir que esta experiencia que comparto con ustedes me sirve para aprovechar la tendencia actual de que los “antihéroes” están de moda jejeje y mostrarles que ésta escritora que soy hoy no es ninguna “joyita" que reconozco que tengo mis detalles, o mejor dicho, mis serias oportunidades de mejora que pueden servir para que ustedes y yo aprenda.

La confianza es un factor de cohesión social y el respeto una condición para que seas aceptado, si te encuentras excluido es posible que has pasado por alto alguno de estos dos elementos en alguna oportunidad, y éstos dos elementos son parte fundamental para construir y mantener tu capital social o relacional que es parte del capital intelectual de las sociedades u organizaciones a las que perteneces.

¿Para qué crear una red de amistades? Quizás algunos recuerden la frase: “Amigo el ratón del queso”, por aquello de que la gente se acerca a otras solo por un interés egoísta. Y si, muchas veces vemos que esto sucede intencionalmente gente que se acerca a otras para sacar solo su provecho personal, sin embargo, hay otras gentes que se acercan primeramente beneficiando, beneficiando y beneficiando desde la abundancia del dar y el efecto inmediato de éste actuar será el efecto boomerang del capital relacional que es que cuanto mas des y a cuantos mas des mas recibirás .

Si, dar esta muy bien, entonces ¿cuál es el problema de recibir?
También he observado en mi y en otros que ésta programación del “ser interesado” interfiere con la capacidad de recibir como que aceptar y recibir es algo malo o que compromete. Es bueno darnos cuenta que ese pensar no contribuye con el acto de compartir. Que difícil es ser accesibles a otros así: “comparte pero cuídate de los otros que quieren aprovecharse de ti” ¿y entonces que hacemos para estar bien? Aprendemos a dar pero también no queremos ser tontos, entonces, damos con sospechas y también a veces nos ofendemos al recibir, porque apreciamos tanto a quien le damos que no queremos que sospeche siquiera que nuestra intención es aprovecharnos de el. Al final las redes concebidas así, son redes de sospechosos y mientras mas amigos tengas, mas sospechosos hay y se incrementa el miedo a ser defraudados, expuestos o descalificados. La red se convierte en un gran embrollo y posiblemente optemos equivocadamente por estar lo mas solitos posible, aislados “a salvo” supuestamente, sin posibilidad de contacto alguno, como los náufragos.

¿Cómo funciona la red? Ya sabemos que una vez aceptados tienes que dar, dar y dar… ¿Qué vas a dar? justamente lo que quieres recibir:
  • Si quieres oportunidades de hacer negocios, da a otros oportunidades de negocio, no regalos ni sobornos.
  • Si quieres compañía, acompaña a muchos y acepta las invitaciones que te hacen, no embarques.
  • Si quieres reconocimiento, reconoce a otros y deja de criticar eso es fastidioso y aleja a quienes quieres acercar.
  • Si quieres aprender, contribuye con el aprendizaje de otros y acepta los feedback que te regalan sin contestar, justificar o explicar, la gente te dice lo que te dicen y no lo que eres, aprovecha y aprecia los ojos prestados que te regalan y úsalos como espejo para ajustar tu imágen.
  • Si quieres ideas, brinda las tuyas primero y no descalifiques las ideas locas que te dan, relajate, diviértete y pide mas.
  • Si quieres que se comuniquen contigo, comunícate de infinitas formas y no reclames si no te han llamado aun, mucho menos hagas comentarios inútiles e irónicos como: "estabas perdida", "te acordaste de que existo", "y esa rareza"... te aseguro que si sigues haciendo eso no te llamarán mas.
  • Si quieres pasear, organiza un viaje y facilita el que otros puedan acompañarte, da un poco mas que la idea, has que sea posible y disfruta de la compañía que buscas.
  • Si quieres que los demás trabajen contigo o para ti, trabaja tu primero con los demás y para ellos y deja de seguir dirigiendo, incluyéte en el proceso.
  • etc.
Si no te funciona, revisa a ver si te saltaste la confianza y el respeto en alguna transacción, reconstruye la relación y vuelve a comenzar.

Wikipedia dice sobre la Amistad: “un sentimiento convenido con otra persona, donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto. Es algo muy especial entre dos personas que son amigos”.
Amistad es entonces un sentir convenido o contratado (acuerdo) que busca algo además de confianza y respeto: Amor y consuelo.

Gracias a mis amigos de siempre, a los que fueron, los que son y los que serán por haber recibido los beneficios de ser partes de sus vidas para siempre o aun por un instante (el contrato lo revisaremos si es nuestro deseo). Mi foco será dar y la recompensa la obtendré a su debido momento de cualquier fuente aquella que quiera dármela, sabiendo que el boomerang volverá quién sabe de dónde, de quién y cuando. Estaré atenta para poder atajarlo.

¡Que pases una feliz semana amigo!

MM